


¡No quiero hablar porque me caliento!



Dos posiciones enfrentadas
| Las drogas revelan capas normalmente inaccesibles de la percepción | Las drogas distorsionan la realidad |
|---|---|
| Los psicodélicos eliminan filtros y me permiten ver la realidad tal como es | Los psicodélicos desorganizan la corteza prefrontal y crean hiperconectividad caótica entre áreas cerebrales que normalmente no se comunican. No eliminan filtros—rompen el sistema de procesamiento. |
| Veo cosas que normalmente están ocultas, como interconexiones profundas entre todo | Tu cerebro está generando patrones espurios al amplificar ruido neural. Las conexiones que “ves” son artefactos de mal funcionamiento, no descubrimientos de relaciones reales externas. |
| La experiencia se sintió absolutamente real y verdadera. | La certeza subjetiva es un estado emocional, no un criterio de verdad. Los sueños también se sienten absolutamente reales mientras ocurren. Las personas con delirios tienen certeza absoluta. |
| Todos los que toman psicodélicos describen experiencias similares—eso prueba que accedemos a algo real | Todos tenéis cerebros humanos similares que se desorganizan de formas predecibles bajo las mismas sustancias químicas. Convergencia en la experiencia prueba biología compartida, no realidad externa compartida. |
| Mi experiencia me mostró verdades que la ciencia aún no ha descubierto | Si no puede ser verificada, testeada, o reproducida intersubjetivamente, no es conocimiento—es creencia personal. No hay forma de distinguirla de una interpretación errónea de estados cerebrales anómalos. |
Puntos críticos para el debate
El problema del consenso: La ciencia funciona por verificación intersubjetiva. Bajo alucinógenos cada persona tiene experiencias radicalmente diferentes e imposibles de verificar externamente. Esto sugiere subjetividad, no revelación objetiva.
El filtro evolutivo es útil: Nuestra percepción selectiva ha sido refinada por millones de años. Nos muestra lo necesario para navegar el mundo eficazmente. Romper ese filtro no necesariamente revela “más verdad”, sino potencialmente ruido irrelevante.
Verificación imposible: Si alguien bajo LSD “ve” dimensiones adicionales, ¿cómo verificamos si es verdad o distorsión? Sin métodos de verificación, quedamos en creencia personal, no conocimiento.
Conclusión
Desde un punto de vista epistemológico y científico, hay buenas razones para pensar que existe una realidad compartida y que las drogas distorsionan nuestro acceso a ella más de lo que lo amplían. Sin embargo, esto no invalida que las experiencias psicodélicas puedan ser profundamente significativas o útiles en ciertos contextos. La clave está en no confundir intensidad subjetiva con acceso a verdades objetivas ocultas.



